por: María Fernanda Pérez
19/01/2026 | 11:30 am
REUTERS/Amr Abdallah Dalsh
En una final que será recordada por una tensión extrema, Senegal se proclamó campeona de la Copa África por segunda vez en su historia, silenciando a una Marruecos que vio cómo su sueño se desvanecía en los últims minutos.
Tras un encuentro extremadamente parejo por ambas partes, en el tiempo de descuento y tras la intervención del VAR, se señaló un penalti a favor de los marroquíes.
La decisión arbitral provocó un intento de motín por parte de Senegal, cuyo seleccionador, Pape Thiaw, ordenó a sus jugadores abandonar el campo en señal de protesta.
Solo la figura de Sadio Mané, que permaneció en el césped, evitó que la final terminara en los despachos antes de tiempo.
Tras el regreso de los senegaleses, Brahim Díaz, que había sido el estandarte de Marruecos durante el torneo, asumió la responsabilidad de lanzar la pena máxima que valía un título, pero optó por un remate sutil al estilo «Panenka» que terminó en las manos de Edouard Mendy.
Ese error no solo devolvió la vida a Senegal, sino que hundió anímicamente a los locales.
Ya en la prórroga, Pape Gueye, el atacante del Villarreal, superó a Bono. Con este triunfo, Senegal consolida en el continente, mientras Marruecos alarga su mala racha.