
por: María Fernanda Pérez
14/02/2026 | 12:30 pm
Foto de Frans Schellekens/Redferns
Un equipo independiente de investigadores forenses presentó recientemente una revisión técnica de la autopsia y las evidencias recolectadas en 1994, asegurando que el fallecimiento de Kurt Cobain, líder de la mítica banda Nirvana, no fue un suicidio, sino un homicidio.
La sentencia oficial, emitida tras el hallazgo del cuerpo el 05 de abril de 1994 en su residencia de Seattle, dictaminó que el músico falleció por una herida de escopeta autoinfligida.
No obstante, los especialistas Michelle Wilkins y Brian Burnett desafían esta conclusión tras un nuevo análisis de los materiales de la escena del crimen.
Discrepancias en los hallazgos médicos
Según el informe presentado por los expertos, existen hallazgos en la autopsia que se contraponen a una muerte instantánea por arma de fuego.
Burnett y Wilkins señalan la presencia de necrosis en el cerebro y el hígado, así como líquido en los pulmones y hemorragia ocular, condiciones que, según explican, son características de una sobredosis de heroína y no de un impacto de bala.
«Esto es un homicidio. Tenemos que hacer algo al respecto», afirmó Burnett, sugiriendo que Cobain fue incapacitado mediante una sobredosis antes de recibir el disparo.
Pese a los nuevos planteamientos del equipo forense independiente, las instituciones oficiales mantienen su postura. Un portavoz del Departamento de Policía de Seattle y de la Oficina del Médico Forense del Condado de King informaron que, hasta la fecha, no se han presentado pruebas legales suficientes que justifiquen la reapertura del caso.
Por consiguiente, los resultados de la investigación original, que cierran el expediente como suicidio, permanecen sin cambios legales, a pesar del creciente debate.