por: MarÃa Fernanda Pérez
19/12/2025 | 1:30 pm
Ana Paola Hall vÃa X
El futuro polÃtico de Honduras se juega hoy en el Centro LogÃstico Electoral de Tegucigalpa, donde el Consejo Nacional Electoral (CNE) de ese paÃs inició el escrutinio especial de 2 mil 800 actas con inconsistencias.
Este procedimiento técnico, que involucra la revisión minuciosa de más de 586 mil votos, se presenta como el único camino legal para destrabar una elección sumida en denuncias de fraude y tensiones diplomáticas, con un resultado final que pende de un hilo.
Con el 99.80% de las actas procesadas, el conteo oficial se mantiene paralizado en un escenario de extrema paridad. Nasry «Tito» Asfura, del Partido Nacional y respaldado abiertamente por Donald Trump, lidera con el 40.5% de los sufragios; sin embargo, Salvador Nasralla, del Partido Liberal, le sigue de cerca con el 39.2%.
La brecha de apenas 43 mil votos convierte a este recuento especial en el factor decisivo que podrÃa revertir la tendencia actual y cambiar el rumbo de la nación antes de la fecha lÃmite constitucional del 30 de diciembre.
Lo cierto es que el proceso se desarrolla en un clima de alta volatilidad, marcado por enfrentamientos previos entre manifestantes y fuerzas del orden que retrasaron el inicio del recuento.
Ante este panorama, la presidenta del CNE, Ana Paola Hall, instó a los custodios electorales a mantener la integridad frente a posibles sobornos, mientras que la OEA y el Departamento de Estado de EE.UU vigilan de cerca para que se respete la voluntad de los 3.4 millones de votantes hondureños.
Asimismo, la situación se complica por las acusaciones de la actual mandataria, Xiomara Castro, quien denunció intentos de injerencia extranjera y planes de desestabilización vinculados al expresidente Juan Orlando Hernández, recientemente indultado en territorio estadounidense.
A pesar de las dudas sobre la transparencia del proceso, la presidenta Castro ha asegurado en una reciente ceremonia militar que respetará el ganador oficial proclamado por el CNE.