por: MarÃa Fernanda Pérez
09/01/2026 | 1:30 pm
EFE/EPA/Stringer
Irán enfrenta este inicio de 2026 una de sus crisis más profundas debido a una economÃa asfixiada por la inflación y el desplome histórico del rial, factores que han detonado manifestaciones en más de 20 provincias conectando el malestar financiero con reclamos de cambio polÃtico radical.
De este modo, el panorama alcanzó un punto crÃtico tras el llamado del prÃncipe heredero en el exilio, Reza Pahlavi, cuya convocatoria movilizó a multitudes que, en ciudades como Teherán, desafiaron a las autoridades con consignas que evocan la era monárquica previa a 1979, mientras el gobierno respondÃa con un apagón casi total de internet para contener la difusión de las protestas.
Este aislamiento digital, confirmado por organismos como NetBlocks y Cloudflare, coincide con informes alarmantes de organizaciones de derechos humanos que sitúan la cifra de vÃctimas mortales en al menos 45 manifestantes, entre ellos varios menores, sumado a miles de detenciones en todo el territorio nacional.
Por su parte, el presidente Masoud Pezeshkian ha intentado proyectar una imagen de contención al pedir «máxima moderación» a las fuerzas de seguridad, aunque la muerte de agentes y el cierre generalizado de bazares sugieren una fractura social que parece haber superado los cauces tradicionales de diálogo.