por: Elena Velásquez
10/01/2026 | 4:30 pm
science.nasa.gov
Una investigación publicada en el Astrophysical Journal Letters, reveló que astrónomos identificaron una atmósfera alrededor del exoplaneta TOI-561 b.
De acuerdo con el estudio, que fue realizado por investigadores de la Universidad de Birmingham (Reino Unido), a partir de las observaciones del telescopio espacial James Webb (JWST), se pudo comprobar la hipótesis de que este planeta rocoso tiene una atmósfera.
«Creemos que hay un equilibrio entre el océano de magma y la atmósfera. Mientras los gases salen del planeta para alimentar la atmósfera, el océano de magma los absorbe de nuevo hacia el interior. Este planeta debe ser mucho, mucho más rico en volátiles que la Tierra para explicar las observaciones. Es realmente como una bola de lava húmeda», explicó al respecto el investigador de la Universidad de Groningen (Países Bajos) y coautor del estudio, Tim Lichtenberg.
Al respecto de esto, los especialistas indicaron que pudieron llegar a esta conclusión usando el NIRSpec (Espectrógrafo de Infrarrojo Cercano) de Webb para medir la temperatura del lado diurno del planeta, pues consideraban que «si TOI-561 b es una roca desnuda sin atmósfera para transportar el calor al lado nocturno, su temperatura diurna debería acercarse a los 2.700 ºC».
No obstante, las observaciones revelaron que el planeta «está más cerca de los 1.800 ºC (extremadamente caliente) pero mucho más frío de lo esperado».
Partiendo de esto, la autora principal del estudio y miembro del Laboratorio de Ciencias de la Tierra y los Planetas de Carnegie Science, Johanna Teske, dijo que «lo que realmente distingue a este planeta es su densidad anómalamente baja», puesto que «TOI-561 b es distinto entre los planetas de período ultracorto en que orbita una estrella muy antigua, pobre en hierro -dos veces más antigua que nuestro sol- en una región de la Vía Láctea conocida como el disco grueso».
Asimismo, señaló que esto sugiere que el exoplaneta «debe haberse formado en un ambiente químico muy diferente al de los planetas de nuestro propio sistema solar».