por: Jonás RodrÃguez
13/08/2022 | 7:00 pm
Pixabay
La mayorÃa de las personas han tenido contacto con el mar por lo menos una vez en su vida, por lo que saben que el agua del océano es salada, sin embargo, es muy poco conocido el por qué de esta situación.
Según explican los especialistas, el agua de estas extensiones posee en su interior una variada cantidad de elementos quÃmicos, entre ellos, iones de cloro y de sodio, los cuales reaccionan entre sà para formar el cloruro sódico, es decir, la sal.
No obstante, esta explicación formula una nueva pregunta: ¿Cómo llegaron esos elementos quÃmicos al mar? Para encontrar la respuesta a esta interrogante, los expertos señalan que es necesario profundizar en el ciclo del agua.
Inicialmente, el Sol evapora el vital lÃquido del mar, mientras que las sales disueltas se quedan; luego, dicho vapor forma nubes que son desplazadas por el viento y al chocar con temperaturas más frÃas o elevaciones de tierra se precipita hacia la tierra, un proceso que conocemos como lluvia.
Posteriormente, el vapor de agua se combina con el dióxido de carbono (CO2) del aire, propiciando la formación de ácido carbónico. Dicho ácido reacciona con los materiales de la roca, erosionándolas y arrastrando sus elementos quÃmicos a los rÃos y de éstos pasan al mar.
La repetición de este proceso en una incalculable cantidad de ocasiones, propicia la llegada de los mencionados elementos quÃmicos al mar.
Sin embargo, esta no es la única vÃa de llegada para los quÃmicos, puesto que los movimientos tectónicos de las placas propicia que el fondo marino se mueva, lo que genera la formación de grietas, volcanes y maremotos.
El agua marina se introduce por las fisuras de la corteza terrestre y al entrar en contacto con las zonas más calientes, reacciona y es expulsada a chorro (chimeneas hidrotermales). Al ser expulsado, el lÃquido arrastra consigo nuevos elementos quÃmicos.