por: Redacción
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Mujer de temple de acero y alma de niña, hecha para el trabajo desde su más tierna infancia. Cree en los valores fundamentales de la familia y la unión. Madre ejemplar y compañera fiel de su pareja. Gonzalo Iturriza se aprovechó de su inocencia en los años ochenta cuando ella trabaja como sirvienta, de la unión nació una niña.