por: María Fernanda Pérez
01/03/2026 | 10:30 am
Imagen obtenida de la cuenta de YouTube @TelevenTV
El Gobierno de Rusia manifestó esta semana su disposición para mantener canales de diálogo político y diplomático orientados al control del armamento nuclear.
El anuncio se produce tras el vencimiento definitivo, el pasado 5 de febrero, del tratado START III (o New START), el último mecanismo vigente que limitaba los arsenales estratégicos entre Rusia y Estados Unidos.
Durante su intervención en la Conferencia de Desarme de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Ginebra, el embajador ruso Gennady Gatilov lamentó el cese del acuerdo.
El diplomático señaló que la administración estadounidense rechazó una propuesta de Moscú que buscaba establecer «limitaciones voluntarias» mutuas para preservar los techos de armamento fijados en el pacto expirado.
«De cara al futuro seguimos abiertos a buscar vías políticas y diplomáticas para estabilizar de manera integral la situación estratégica sobre la base de soluciones equitativas y mutuamente beneficiosas», declaró Gatilov ante el foro internacional.
No obstante, el representante del Kremlin condicionó cualquier avance en la materia a la existencia de «condiciones adecuadas» para la cooperación bilateral, sin especificar los parámetros requeridos para retomar las mesas de negociación.
El tratado START III, firmado originalmente en 2010 y heredero de los acuerdos de 1991 y 1993, constituía la piedra angular de la estabilidad nuclear desde el fin de la Guerra Fría.
Su arquitectura legal garantizaba la paridad nuclear, fundamentada en el concepto de Destrucción Mutua Asegurada, lo que actuaba como un disuasivo contra el estallido de un conflicto atómico directo.