
por: María Fernanda Pérez
28/02/2026 | 11:30 am
Foto: Matthew Stockman
La estadounidense Alysa Liu consolidó su estatus como leyenda del deporte tras conquistar dos medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026.
Sin embargo, más allá de su impecable técnica, la patinadora ha acaparado la atención global por su estética alternativa y disruptiva, la cual rompe con los cánones tradicionales del patinaje artístico sobre hielo.
Tras un retiro temporal para priorizar su salud mental, Liu regresó al hielo con un enfoque renovado. Este proceso de madurez se tradujo en un dominio absoluto de la pista, alcanzando el oro en la categoría individual y en la competencia por equipos.
En sus presentaciones, la atleta demostró una sensibilidad artística única, utilizando temas de la cantautora Laufey para acompañar sus rutinas, integrando su identidad visual moderna con la exigencia del alto rendimiento.
Una identidad estética distinta
Lo que realmente ha diferenciado a Liu en esta cita olímpica es su estilo «alt-girl», que desafía la imagen clásica y conservadora que suele imperar en esta disciplina.
La campeona olímpica ha hecho de su apariencia una declaración de principios. Desde 2023, luce un cabello con efecto halo, teñido en anillos rubios y castaños que se ha convertido en su sello personal.
Esta transición hacia una imagen alternativa ocurrió tras su regreso a la competición en 2024, demostrando que su evolución como atleta fue de la mano con el descubrimiento de su propia expresión fuera de los estereotipos del deporte.