por: Elena Velásquez
Foto AP_Domenico Stinellis
Este lunes, 01 de diciembre, durante su segundo día de visita al Líbano, el Papa León XIV pidió por la paz del mundo.
«Para el mundo, pedimos paz. Especialmente la imploramos para el Líbano y para todo Medio Oriente», dijo Su Santidad desde el interior del monasterio de piedra de Annaya, donde también hizo al historia al convertirse en el primer pontífice que reza antes los pies de San Charbel, el monje maronita canonizado en 1977 que es popular no solo por su intercesión en cientos de milagros, sino por ser un santo que une a cristianos, musulmanes y drusos.
Durante sus actividades de ayer, el máximo líder de la Iglesia católica había exhortado a los libaneses a quedarse en su nación pese a la crisis multiforme que atraviesan.
Asimismo, recordó «el éxodo de jóvenes y familias que buscan un futuro en otro lugar» y pidió por el bienestar de ellos.
Asimismo, hizo un llamado a los gobernantes a mantener el «compromiso y la dedicación al servicio» para con el pueblo libanés, recalcando que «la paz es saber cómo convivir juntos, en comunión, como un pueblo reconciliado».
Cabe destacar que, en las siguientes horas se espera que el papa se dirija a los obispos y al clero en el santuario de Harissa (ubicado en el norte de Beirut), y que posteriormente «asista a un evento interreligioso en la plaza de los Mártires, antes de reunirse con jóvenes en la sede del patriarcado de la Iglesia maronita libanesa, en Bkerke».