por: Elena Velásquez
01/11/2022 | 9:00 pm
Pixabay - Imagen referencial
Aunque la ciencia y la lógica demuestran que los gatos negros no traen “mala suerte”, cientos de personas alrededor del mundo siguen considerando lo contrario.
Estos hábiles felinos, que pasaron de ser adorados como dioses en el Antiguo Egipto a ser considerados fieles sirvientes de las brujas durante la Edad Media, han sido ligados a innumerables supersticiones de diversas culturas.
Por ello, hoy te contamos algunas de las más populares creencias sobre estos mininos de oscuro pelaje y el supuesto augurio de “mala suerte” que llevan consigo.
Los encuentros de medianoche
Si bien la superstición más difundida afirma que ver un gato negro, a cualquier hora del día, traerá inmediatamente desdichas e infortunios a tu vida, en algunos lugares del globo se considera que la mala suerte llegará solo si el encuentro con el minino se produce a la medianoche o después de esta.
La necesidad de cruzarse
Otra creencia ambivalente es la de cómo se produce el encuentro con el felino. Para algunas personas, basta con mirar al animal para estar “condenado”; mientras que, para otras, es necesario que este se cruce en su camino para que pueda ser señal de desgracias.
La dirección de su rumbo
También existe una superstición muy curiosa asociada a la dirección del rumbo de estos gatos, la cual refiere que, si el gato se dirige hacia nosotros trae una carga de “mala suerte”, pero si por el contrario, se aleja dándonos la espalda, significa que la mala suerte se está alejando.
Asimismo, se cree que el hecho de que los mininos se muevan de derecha a izquierda indica que, en la brevedad, nuestra fortuna empeorará; mientras que, si el movimiento se produce de izquierda a derecha, se producirá una mejora en nuestra ventura.