por: MarÃa Fernanda Pérez
26/01/2025 | 6:00 pm
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La noche del 11 de junio de 1962, la prisión de Alcatraz, considerada inaccesible, fue escenario de uno de los escapes más audaces y misteriosos de la historia. Frank Morris y los hermanos John y Clarence Anglin lograron burlar la seguridad de esta fortaleza insular, dejando tras de sà un enigma que ha fascinado a millones.
Durante meses, los fugitivos trabajaron incansablemente en un plan elaborado. Construyeron maniquÃes de papel maché para simular su presencia en las celdas mientras cavaban túneles en las paredes utilizando herramientas rudimentarias.
Presuntamente, en la noche de la fuga, aprovecharon la oscuridad para salir de sus celdas y adentrarse en los túneles que habÃan construido.
A pesar de una intensa búsqueda por parte de las autoridades, nunca se encontraron los cuerpos de los fugitivos ni se hallaron pruebas concluyentes sobre su destino. Esto ha dado lugar a numerosas teorÃas, la más aceptada es que los fugitivos no pudieron soportar las gélidas aguas de la bahÃa de San Francisco y perecieron ahogados.
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Otra teorÃa sostiene que los fugitivos lograron alcanzar tierra firme y vivieron el resto de sus vidas bajo identidades falsas. A lo largo de los años, han surgido numerosos avistamientos y testimonios que apuntan a esta posibilidad, aunque ninguno ha sido confirmado.
Por otro lado, algunos especulan que pudieron contar con la ayuda de cómplices en el exterior, quienes les proporcionaron los medios necesarios para escapar y comenzar una nueva vida.
¿Por qué sigue siendo un misterio?
Esta mÃtica «fuga» sigue siendo un enigma por varias razones. Alcatraz era considerada una prisión de máxima seguridad, diseñada para ser inquebrantable.
El hecho de que alguien haya logrado escapar de allà desafÃa la lógica y alimenta la imaginación. Además, la ausencia de cadáveres o cualquier evidencia fÃsica concreta ha dejado un vacÃo que ha sido llenado por numerosas especulaciones.