por: Televen
Xinhua/Elton Monteiro
Un operativo internacional de bioseguridad sin precedentes se desarrolla en la isla de Tenerife tras confirmarse un brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius.
Hasta la fecha, las autoridades sanitarias han confirmado ocho casos positivos y el fallecimiento de tres personas, lo que ha obligado a la evacuación y repatriación de pasajeros bajo estrictos protocolos de aislamiento hacia más de 20 países.
Desde el puerto de Granadilla de Abona, aproximadamente 94 pasajeros de los 150 que conformaban el grupo de viaje iniciaron el retorno este domingo, 10 de mayo.
La ministra de Salud de España, Mónica García, calificó el dispositivo como un éxito en términos de seguridad. No obstante, la complejidad del traslado radica en la diversidad de destinos, que incluyen naciones como Francia, Canadá, Países Bajos, Reino Unido y Estados Unidos.
Entre los evacuados se encuentran dos ciudadanos latinoamericanos: un pasajero de nacionalidad argentina y un tripulante guatemalteco, quienes fueron trasladados en vuelos gestionados por los Países Bajos.
Cepa «Andes»: La preocupación de una transmisión persona a persona
La alerta internacional se ha intensificado debido a la identificación de la cepa Andes del hantavirus. A diferencia de otras variantes transmitidas exclusivamente por roedores, esta cepa, originaria de Sudamérica, cuenta con antecedentes limitados de transmisión entre humanos.
En las últimas horas, se han confirmado nuevos casos en los países de destino. En Francia, una mujer dio positivo tras desarrollar síntomas durante su vuelo de repatriación. La ministra de Salud francesa, Stephanie Rist, informó que la paciente fue trasladada a un hospital especializado y se ha ordenado el aislamiento de 22 contactos cercanos.
Asimismo, en Estados Unidos, el Departamento de Salud y Servicios Humanos confirmó dos casos positivos entre los 17 ciudadanos repatriados. Los afectados presentan síntomas leves y han sido trasladados a una unidad de biocontención en Omaha, Nebraska.
Además, 20 ciudadanos británicos en Reino Unido permanecen bajo observación en el Hospital Arrowe Park de Merseyside. Paralelamente, se desplegó un equipo médico-militar en el archipiélago de Tristan da Cunha, tras detectarse un caso positivo en ese territorio remoto.
En Australia, el ministro de Salud, Mark Butler, confirmó que los repatriados (cuatro ciudadanos australianos, un residente y un neozelandés) cumplirán una cuarentena de al menos 21 días en el centro de Bullsbrook, en Perth. Las autoridades australianas advirtieron que este periodo podría extenderse hasta los 42 días, dependiendo de la evolución del periodo de incubación del virus.
Es oportuno mencionar que el MV Hondius permanece bajo vigilancia sanitaria cerca de las Islas Canarias, mientras equipos especializados analizan el nivel de contacto entre los pasajeros sintomáticos para contener lo que ya se considera un desafío crítico para la sanidad internacional.
Pese a la gravedad del brote, los organismos de salud pública de los países afectados insisten en que el riesgo para la población general sigue siendo bajo.