
por: Televen
22/04/2026 | 3:30 pm
Xinhua/Alberto Lingria
Una investigación de la FiscalÃa de Milán destapó una presunta red de prostitución de alto nivel que operaba a través de una agencia de eventos, la cual contaba entre su clientela habitual con al menos 70 futbolistas de la Serie A, empresarios, jugadores de hockey y hasta un piloto de Fórmula 1.
La jueza Chiara Valori ordenó el arresto domiciliario de Emanuele Buttini y Deborah Ronchi, señalados como los cabecillas, junto a Alessio Salamone y Amilton Fraga, presuntamente responsables del cuidado de las chicas y del entretenimiento posterior a los partidos de los deportistas en hoteles de lujo. Los cargos incluyen asociación ilÃcita, blanqueo de capitales, proxenetismo y explotación sexual.
El Modus Operandi
Según el expediente judicial, la red gestionaba a unas 100 jóvenes, quienes eran enviadas a hoteles de lujo, discotecas y locales exclusivos en Milán, Mykonos y Saint Barth. La organización operaba bajo un esquema de «paquetes todo incluido» por los que cobraban elevadas sumas.
Un detalle que encendió las alarmas en el ámbito deportivo es el consumo de óxido nitroso, conocido como «gas de la risa». Esta sustancia era ofrecida en las fiestas y, al no estar incluida actualmente en los controles antidoping, se convirtió en un atractivo para los atletas de alto rendimiento que frecuentaban los eventos.
Nombres bajo la lupa
Si bien en Italia el consumo de servicios sexuales no es un delito y los deportistas no enfrentan cargos penales, la filtración de nombres en los medios locales acapara los principales titulares.
Entre los futbolistas mencionados en los reportes de la investigación como asistentes a estas reuniones figuran: Daniel Maldini, Dean Huijsen, Victor Osimhen, Samuele Ricci, Alessandro Buongiorno, Luca Pellegrini y Matteo Cancellieri.
Además, la lista de clientes se extiende a jugadores de clubes de renombre como el Inter, Juventus, Sassuolo, Hellas Verona y Torino.
«Es posible que, más adelante en la investigación, algunos de los futbolistas —aquellos con las pruebas más corroborativas sobre las reuniones— sean llamados a declarar como testigos», refiere el diario Ansa.it sobre el caso.
Por ahora, la Justicia italiana se centra en castigar a los promotores del entramado, y también trabajan para localizar las cuentas y congelar los fondos correspondientes a dichas actividades.