
por: Televen
30/04/2026 | 7:30 pm
Xinhua/Jorge Villegas
En los viñedos más prestigiosos del mundo, los datos, los algoritmos y la robótica comenzaron a asumir roles protagónicos, no para desplazar la sensibilidad del enólogo, sino para potenciarla.
La Inteligencia Artificial (IA) dejó de ser una promesa futurista para convertirse en una herramienta táctica que multiplica la precisión en el campo, optimiza el uso de recursos naturales y habilita una libertad creativa.
En Chile, un gigante de la industria implementó modelos inteligentes que arroja resultados tangibles en la productividad de los viñedos y la calidad de los pronósticos.
Un ejemplo es que la IA los ayuda con el mapeo eficiente del carbono en suelos y esto ayuda en la reducción de costes en mantenimiento.
Además, la visión artificial les sirvió para predecir rendimientos y riego, además de avanzar en el estudio de fenotipos para perfeccionar la calidad final del producto.
Otro viñedo combinó el uso de vehículos autónomos para la manipulación de barricas —minimizando riesgos laborales— con modelos predictivos capaces de estimar la demanda con cinco años de antelación.
También, una bodega integró 20 años de datos históricos con imágenes satelitales y mediciones en tiempo real. Esta sinergia permitió prever las cosechas hasta con 18 meses de anticipación, con el objetivo de alinear la producción con la demanda del mercado, reducir el desperdicio y elevar los estándares de eficiencia en sus vinos.